Pega desabasto de combustible a 5 de cada 10 en la Central de Abasto

La escasez de combustible generó una merma económica a los comerciantes de esta zona, quienes acusan que sus ventas se desplomaron en los últimos días por esta medida; además, se registró un alza de 30 a 150% en algunos productos

A uno de cada dos comerciantes de la Central de Abasto le impactó el desabasto de combustibles que se registra en la Ciudad de México desde hace unos días.

Las pérdidas suman millones de pesos entre los locatarios de todas las naves que conforman el mercado más grande del mundo y que podría provocar un aumento a corto plazo en los alimentos que se distribuyen en esta zona comercial.

Según José Manuel López Campos, presidente de la Concanaco-Servytur, la merma económica a este sitio por la escasez de combustibles asciende a más de 150 millones de pesos, cifra que se incrementará en caso de que se mantenga esta tendencia de desabasto de gasolina.

“Estamos preocupados de que no se tenga una fecha de cuándo se va a regularizar el abasto de combustible y eso sigue afectando a las microempresas; este mes de enero para los pequeños empresarios será la peor cuesta de muchos años”, sostuvo en entrevista.

Y sin bien sostuvo que el problema del desabasto no tocará la economía en términos generales, detalló que el mayor problema es la incertidumbre que se genera en los mercados.

A este diagnóstico se le suma el del Consejo Nacional Agropecuario (CNA), quien advirtió que del 40% de los alimentos perecederos que producen en la Central de Abasto, 90 mil toneladas de tomates, chiles, sandías, pimientos, arándanos, fresas y frambuesas están a punto de perderse.

Bosco de la Vega, presidente del CNA, aseguró que ante esta problemática detectaron un alza de precios en alimentos perecederos de 30 a 150% por falta de productos.


“Los perecederos son de alta rotación, y está empezando la escasez. Conozco muy bien la operación y ahorita en la Central de Abasto hay un desabasto de 30 a 35%; además, cada día que pasa está el problema de los compradores, de que no llegan los productos”, refirió.


El Fideicomiso de la Central de Abasto refirió a esta casa editorial que las reservas de la central van en aumento, es decir, se están vendiendo a diario sólo 50 toneladas de las 120 que tiene capacidad, lo que ocasiona que los camiones no descarguen su mercancía.

Crónica de un desabasto anunciado


La incertidumbre permea en los pasillos de la Central de Abasto, debido a la baja de clientes y ventas, las cuales se registran desde el inicio de este año.


Publimetro realizó un recorrido por la zona comercial y confirmó el desplome de los ingresos de locatarios, trabajadores y los llamados diableros que operan a diario en el mercado.

Antonio Saavedra, del sector de los abarrotes, dijo que se les ha quedado producto que oferta, ya que regularmente su venta es de 100 kilos; sin embargo, ahora sólo ha vendido no más de 15 kilos.

“Nos dicen que aguantemos nuestro producto los proveedores porque no se está vendiendo, es difícil porque la gente que venía a diario a surtirse, con el desabasto ahora viene menos días a la semana”.

La situación afectó a todas las naves de la central, sobre todo a la de abarrotes y frutas y legumbres, donde los comerciantes han tenido que cancelar pedidos a los proveedores, tras la baja venta de sus productos.

“Sí nos hemos percatado de una merma en la venta. Siempre enero es difícil, pero ahora con el problema de la gasolina la venta ha quedado muerta; la semana pasada fue un desabasto total, la mercancía no tanto, pero sí bajó el flujo de la clientela”, dijo Eduardo Saucedo, del pasillo 2 local 18.

Y aunque la incertidumbre predomina en prácticamente todo el mercado, los locatarios y dueños de negocios confían en que la situación se regularice en los siguientes días, o esto podría desencadenar en un alza en los alimentos en los próximos días.

“La primera semana se vio un poco de afluencia en los pasillos y posteriormente se ha nivelado un poco; pegó más en lo económico en la parte del menudeo”
Amairilis Sánchez, Bodega AB 87.

“Ha bajado más de 50% en cuanto a las ventas, apenas se empieza a recuperar el ritmo; ha sido tanto al mayoreo como en el menudeo”
Felizia, Local 128 de la Central de Abastos.