El primer día del Vive Latino 2019, lleno de nostalgia y nuevas generaciones

Foto: Gustavo Azem

Sin duda el primer día del Vive Latino 2019, a 20 años de su nacimiento nos trae un sentimiento muy extraño, desde una nostalgia por ver memorabilia de todos los festivales pasados, sangre nueva que recorre los largos tramos entre los escenarios que ahora se vieron con cierre y dificultades que en otros años no se veían hasta géneros y bandas de diversos tiempos mezclados en un ambiente lleno de música.

De entrada tuvimos algunos sorpresas como la inclusión de último minuto de Nana Pancha ante la cancelación de Oi-Skall Mates que desde Japón vieron truncado su presentación en esta fiesta del Vive Latino debido a la salud de su vocalista. Pero sin demeritar esta actuación de último momento, la banda mexicana dio su máximo en el escenario y agrado bastante al público presente.

Con este inicio, también se dio otra sorpresa, ahora por parte del público, ya que desde muy temprano casi todo el recinto del festival empezaba a lucir lleno, algo que fue bastante grato para las bandas que tocaban desde el inicio del festival, ya que tuvieron buena asistencia a pesar de la hora que fuera.

Así fue como no solo la música se oía en cada rincón del festival, la lucha libre hizo acto de presencia, algo que personalmente considero que faltaba en el Vive Latino y que tardó 20 años en llegar, pero que fue del agrado del público y que mañana se verá aún mejor engalanado con las estrellas de la AAA sobre el cuadrilátero.

La música, esa espina dorsal del Vive Latino vio desfilar en los 6 escenarios con los que contaba a Kill Aniston y consagración en el festival, Machingon y las máscaras de Lucha Libre junto al rock, a LP y Foals con su agrado anglo ante un público ecléctico, la posible despedida de Fobia y los Liquits en esta noche, el legado de Oscar Chávez para las nuevas generaciones, el increible baile de Technotronic y sus 3 veces de Pump It Up, Ska-P y su eterna bandera del ska, Intocable con un género que pocas veces vimos en el Vive hasta llegar con Caifanes que aunque la voz le falla a Saúl, dejó un gran sello en la velada del primer día.

Todo esto en conjunto, hicieron revivir un fénix que año con año tiene el Vive Latino, donde muchos lo dan por muerto, otros por cambiante pero para nosotros se convierte en ese símbolo de la tradición mexicana en los festivales, que augura muchos más sorpresas el día de mañana.