Ilusionista mexicano conquista el mundo

Su amor por la magia lo trae en la sangre, ya que su abuelo, el legendario Leonardo Trébole, -quien destacó en México y América Latina en los años 80- fue su maestro. Hoy, a sus 28 años, Leonardo Bruno es uno de los ilusionistas jóvenes con mayor proyección a nivel mundial y sus trucos son ovacionados en foros de Estados Unidos, Europa, Oceanía y Asia.

Este joven, nacido en la Ciudad de México, ha recorrido el mundo usando la magia como medio para estimular la imaginación y los sentidos de los espectadores.

“La magia, como la música, es un idioma universal y puede influir en la gente independientemente de su edad o cultura”, comenta.

La historia de quien es conocido como “El Alquimista”, gracias a su participación en el show internacional The Illusionists Directo desde Broadway, que se presentará en México del 31 de mayo al 23 de junio en el Teatro Telcel de Plaza Carso, se remonta a unos lustros atrás, en la colonia del Valle, de donde es originario.

“La magia para mi es algo muy serio, tanto que desde los cinco años llamó mi atención y hasta dejé de salir a jugar con mis amigos para dedicarme de lleno a practicar. Mi abuelo (Trébole) era muy estricto, me enseñó a tener respeto y admiración por esta disciplina”.

Aún siendo un niño colaboró para una sección especial llamada “Mi Pequeño Monitor” en Diario Monitor, donde enseñaba a otros infantes a hacer sencillos efectos de magia con materiales al alcance de la mano. “Quería inspirarlos a creer que lo imposible puede ser posible a través de la magia”.

Después de dejar México, inició su preparación para competir en un congreso de magia en los Estados Unidos, convirtiéndose en el primer mago de siete años en ganar el 1er lugar en la categoría “Junior stage”, en la historia de la Texas Association of Magicians (TAOM).

Leonardo intercaló su pasión con los estudios. Actuó en programas de televisión, espectáculos privados y convenciones de magia, pero su carrera dio un giro después de unirse al equipo del mago estadounidense Kevin James (su segundo padre), considerado uno de los magos más creativos de la actualidad. James le mostró una nueva forma de ver la magia y le ayudó a crear su propio concepto, en el que la realidad y la fantasía se unen como algo artístico, atrevido y único.

“Nunca voy a olvidar haber trabajado con Kevin en la Casa Blanca para la familia Obama y sus amigos en una fiesta de Halloween (2010). Fue muy divertido y emocionante”, recuerda el joven.

En 2013 formó parte del espectáculo Vaudeville Variety en el Gran Cañón, en Arizona por más de un año, sorprendiendo al público estadounidense y de otras naciones.

Ha trabajado en importantes escenarios como el Magic Castle y Teatro Dolby en Hollywood, USA; Queensland Performing Arts Centre (QPAC) en Brisbane, Australia; WTC en Dubái, Emiratos Árabes Unidos; Marina Bay Sands (MBS) en Singapur. Palacio de Congresos en París, Francia; Crocus City Hall en Moscú, Rusia y el Fórum Grimaldi en Monte Carlo, Mónaco, entre otros.

Desde 2015 forma parte del elenco de The Illusionists, el espectáculo de magia en gira más vendido de la historia, donde siete magos combinan distintos estilos y técnicas para crear un espectáculo único.

Actualmente vive y trabaja en Las Vegas, se considera a sí mismo como ciudadano del Mundo, pero no olvida sus raíces mexicanas, que lo enorgullecen en cada show.

“La magia me conecta con los sentimientos de las personas, es un lenguaje universal del cual me siento orgulloso representante mexicano, ya que cuando me presentan lo hacen como ‘originario de México’ y es una sensación única”, comenta.

Durante una temporada de actuaciones en Asia, fue bautizado por la prensa de Hong Kong como “Prince Charming” (Príncipe encantador) por su presencia y carisma.

A lo largo de estos años, Leonardo Bruno ha cautivado espectadores de ciudades como Barcelona, Madrid, París, Moscú, Minsk, Kiev, St. Petersburgo, Marsella, Lyon, Ginebra, Burdeos, Toulouse, Budapest, Praga, Cannes, Melbourne, y ciudades de Alemania, Grecia, Italia, Eslovenia, Hungría, Serbia y China.

“Me encanta divertir a las personas y hacerlas sentir como niños otra vez, porque la magia te permite esa sensación”, finaliza el ilusionista mexicano, que se encamina a convertirse en el mejor mago mexicano en el mundo.