#YoConsumoLocal La batalla de los cerveceros frente al Covid-19 y las bajas ventas

En Mexicali los cerveceros tenemos cerrado el proceso de elaboración de cerveza desde el 20 de marzo.

El ayuntamiento estuvo tomando medidas de sana distancia y cierre parcial de operaciones desde hace 1 mes. Afortunadamente estábamos preparados con inventario porque en marzo comenzaba una temporada de festivales en varias partes de la república. Todos se cancelaron.

El permiso que tenemos de cervecería artesanal se diferencia de un permiso estándar de bar o cantina porque nos ampara para desempeñar distintas actividades como son la planta productora, la sala de degustación, la venta de alimentos preparados y la venta en envase cerrado para llevar.

Fue una lucha que encabezamos en Mexicali para que se cambiara la ley de alcoholes de baja california y posteriormente el reglamento de alcoholes de la ciudad.

Finalmente, después de más de 3 años de cabildeo se otorgó en el 2016 el primer permiso para cervecería artesanal de todo México.

Ahorita la venta para llevar ha sido nuestra salvación ya que, si no fuera por esta actividad, más de la mitad de las cervecerías ya hubieran cerrado, en definitiva. Al igual que otras micro y pequeñas empresas, las cervecerías están formadas por emprendedores que han invertido todo su patrimonio en un proyecto al que le tienen pasión y fe y vivimos al día y carecemos de reservas o fondos de contingencia porque le hemos metido todo lo que tenemos a nuestro sueño.

Caso similar es el de los restaurantes, donde el servicio para llevar se opera con poco personal, pero permite que los empleados que están resguardados en casa también conserven su empleo.

Como solo sale para sueldos, las deudas se nos están acumulando, debemos renta, luz, teléfono, proveedores, etc. y los estímulos o apoyos de gobierno han sido muy pocos.

Los pocos pagos que se pueden diferir como el seguro social son con intereses, situación que va a hacer toda más grande nuestra deuda y tardaremos mas en salir del hoyo.

El otro tema es el IEPS (impuesto especial de productos y servicios) que para la cerveza es del 26.5% lo que hace que la cerveza artesanal se convierta en un producto caro y no disponible para todos los bolsillos.

Nos enteramos de que hace unos días un grupo de diputados está metiendo una iniciativa para que este impuesto suba al 35% con el pretexto de la emergencia sanitaria pero como ya sabemos en México palo dado ni dios lo quita, si no acuérdense de la tenencia vehícular que la pusieron para pagar las olimpiadas del 68.

El gobierno está buscando de donde sacar dinero pero se está olvidando que va a matar una industria de cerveza mexicana que está representando dignamente a nuestro país en el mundo entero y que cada vez alcanza mas notoriedad. La cerveza artesanal es la única cerveza mexicana que existe. Las otras son de origen extranjero elaboradas en suelo mexicano.

Una situación especial también requiere medidas especiales por parte del gobierno por ejemplo en otras ciudades como CDMX, Tijuana, Guadalajara, se permite que las cervecerías entreguen pedidos a domicilio, pero el ayuntamiento de Mexicali ha sido muy inflexible al respecto.

Nosotros estamos pidiendo una consideración por lo menos durante la contingencia pero hasta el momento no hemos logrado nada.

Los cerveceros artesanales de todo el país están luchando por sobrevivir y adaptarse a las nuevas condiciones de consumo.

Esperemos esta situación no rebase el mes de mayo y que la autoridad no castigue más el oficio artesanal porque entonces seriamos testigos de la muerte lenta de lo que una vez quiso ser una industria de orgullo mexicano formada por emprendedores y apasionados de un oficio que deja mucha satisfacción pero poco dinero.