La corrupción de todos

Columnista: Jorge Carlos Negrete Vázquez, presidente de la Fundación por el Rescate y Recuperación del Paisaje Urbano
@jorgecnegrete @tumexicolimpio

El 2020 fue un año complicado para la industria de la publicidad exterior, desde el segundo trimestre del año, se cancelaron la mayoría de las campañas publicitarias dando un golpe durísimo a toda la industria en su conjunto.

Y aunque se vi una pequeña recuperación en el segundo semestre, esta no fue suficiente para nivelar las perdidas del primero.

Al día de hoy seguimos viendo muchas estructuras libres de publicidad por falta de campañas y no se ve claramente cuando se regularice el mercado.

En este contexto llama mucho la atención la enorme proliferación de formatos que habían desaparecido o que estaban medianamente controlados por la autoridad, me refiero a los anuncios envolventes, muros, vallas y MUPIS.

Durante el 2020 volvieron a aparecer anuncios envolventes en toda la ciudad y los muros se multiplicaron en grandes cantidades, además de que las vallas siguen sin control alguno y de que empiezan a aparecer bases de taxis con publicidad cuando no tienen PATR para hacerlo.

La única forma de entender esto que representa no solo un riesgo de protección civil, una violación flagrante a la ley y una competencia desleal es por medio de la corrupción.

En esto participan no solo las autoridades que o no ven el problema o prefieren ver a otro lado, sino las empresas de publicidad, las centrales de medios, los anunciantes y los dueños de los inmuebles que saben que están haciendo algo ilegal pero que a cambio del dinero que reciben “se la juegan”.

Este es el país del combate a la corrupción, siempre y cuando no me vea personalmente beneficiado por ella, todos están en contra de los corruptos, a menos de que sean sus amigos y algo les toque, en pocas palabras vivimos en el país de los hipócritas y necesitamos cambiarlo, porque tan culpable es la autoridad que no aplica la ley, como los dueños de los inmuebles que rentan los espacios sin importarles que sea ilegal y las marcas que por tener presencia hacen cualquier cosa.

Ojala meditemos que esto es un espejo de lo que pasa no solo en esta industria, sino en todo el país y que actuemos en consecuencia para el bien de todos.