Partidos trepidantes y emociones definieron la AFC y NFC

Por: Rodrigo Rossano

Por el lado de la Conferencia Americana el juego se lo quedaron los Jefes de Kansas City, como así lo vaticinaban los expertos en Las Vegas.

El juego se lo quedaron los Chiefs de Kansas City por marcador de 35 a 24, contra unos inoperantes Titanes de Tenesse, que la semana pasada sorprendieron a propios y extraños al eliminar al contendiente número uno de la Americana, los Cuervos de Baltimore.

El ataque terrestre de los Titanes se vio anulado por la defensa de los locales.
Derrick Henry, joven sensación y corredor estrella de los visitantes, no se le vio para nada en el Arrowhead Stadium, pues apenas acumuló 69 yardas por acarreo, y que acabó con su racha de tres partidos consecutivos con más de 180 yardas por vía terrestre.

El actual MVP de la NFL, y líder y quarterback de los Chiefs, Patrick Mahomes, que el año pasado dejó ir la oportunidad de llegar al Super Tazón en tiempo extra en contra de los Patriotas de Nueva Inglaterra, aprendió muy bien la lección y en esta ocasión no falló.

El joven de 24 años fue asertivo en sus pases, explosivo en la carrera, y lo que más sorprendió de él fue la toma decisiones en momentos de alta presión y tensión.

Otro de los factores determinantes fue el Arrowhead Stadium, que como de costumbre apoyó en los cuatro cuartos eufóricos a su equipo; a pesar de estar abajo en el marcador, como la semana pasada contra Houston, para lograr la odisea de regresar a el juego más importante de la NFL, el Súper Tazón, que se jugará en 2 de febrero en Miami
Florida.

Mahomes, que está en su tercer año en la NFL, acabó el partido con 294 yardas por aire, completando 23 de 35 pases de anotación para tres Touchdowns.

No todo fue miel sobre hojuelas para el líder de la ofensiva de los jefes. Al inicio de la campaña se perdió varios juegos tras dislocarse la rótula en la Semana 7. La jugada clave fue cuando el mariscal se atrevió a correr al cierre de la primera mitad, donde consiguió un touchdown vital para que su equipo se metiera en el partido.

Veamos si los Jefes logran obtener su segundo anillo y abrir brecha para marcar una época bañada de éxitos.

El entrenador de los Chiefs de Kansas City Andy Reid, volverá a disputar un Súper Domingo después de 16 años.

La última vez que Reid llegó a un Súper Tazón fue en 2004, cuando era entrenador de las Águilas de Filadelfia, y cayeron ante los Patriotas de Nueva Inglaterra.

En la Conferencia Nacional, los momios en Las Vegas estaban más parejos; pero se inclinaban un poco más por el equipó californiano.

Los 49ers de San Francisco vencieron 37-20 a los Empacadores de Green Bay en el juego de Campeonato de la Conferencia Nacional.

Una de las sorpresas que se presentó en el partido fue la aparición del corredor suplente: Raheem Mostert, que dio el partido de su vida al correr para 220 yardas en 29 acarreos y cuatro anotaciones que llevarían a los pupilos de Kyle Shanahan a disputar su séptimo Súper Tazón.

Su actuación no es para menos, ya que se convirtió en la segunda mejor en la historia de los Playoffs, únicamente superado por Erick Dickerson, quién corrió para 248 yardas en 1985. Vaya día para el jugador que lleva 5 campañas en la NFL y que anteriormente había estado en siete equipos distintos en la NFL. ¡Ojalá que haya más historias así en el deporte, por favor!

De lado de los Empacadores de Green Bay, sorprendió su nula capacidad de reacción que habían mostrado en Playoffs pasados. A pesar de que Aaron Rodgers superó a Brett Favre con 40 pases de anotación en postemporada de por vida, no pudo lograr que su equipo volviera a jugar el primer Súper Bowl que se jugó en la NFL.

Los errores que cometieron en la primera mitad catapultaron el partido. Otro de los factores que impidieron que Rodgers hiciera lo que comúnmente hace cada se mana, fue la defensa de los 49ers.

De la mano de Nick Bosa, K´Waun Williams y Arik Armstead, nulificaron al jugador de 36 años y lo forzaron a tres entregas de balón. Sin duda es el arma más poderosa de los californianos.

Veamos si puede hacer lo mismo con Patrick Mahomes de 2 de febrero en Miami.

Kyle Shanahan se convirtió, junto a su padre, Mike Shanahan, en la primera pareja padre-hijo en conseguir llegar al Super Bowl como entrenadores en jefe.

Mike lo logró con los Broncos de Denver, mientras que Kyle lo hará con los 49ers.
De ganar los 49s el Súper Tazón el 2 de febrero en Miami, empatarían a los Patriotas y a los Acereros como las franquicias más ganadoras en la historia con seis.