Diputados se resisten a dejar su sueldo en campañas electorales

Alcaldía

Diputados dederales de la capital que buscan la reelección mantienen un perfil bajo en campañas para no se les ubique.

El 4 de abril arrancaron oficialmente las campañas electorales rumbo al 6 de junio en la CDMX, sin embargo hay un grupo de candidatos que apuestan a contender con perfil bajo: los candidatos a diputados federales por la CDMX que buscan la reelección.

Sí, estos diputados que representan a la CDMX en la Cámara de Diputados en San Lázaro, que durante 3 años estuvieron en la curul buscan la reelección en campañas que prácticamente pasan desapercibidas, dejándose cobijar cómodamente por las campañas de los candidatos a las 16 alcaldías en la capital.

¿Por qué tanta timidez de los diputados federales que buscan reelección en la CDMX? La respuesta es muy sencilla, es porque se han hecho patos con los temas de la capital en la Cámara de Diputados. La mayoría de los diputados federales de la capital, a lo largo de 3 años (2018-2021) han tenido poca presencia en sus territorios, baja eficiencia legislativa (pocas iniciativas, puntos de acuerdo, etc) y en muchos casos ni siquiera han hecho referencia ni una sola vez a sus distritos en su trabajo legislativo.

Tal es el caso de la diputada federal por el distrito V con cabecera en Tlalpan, Claudia López Rayón de Morena quien busca reelegirse por tres años más.

A lo largo de 3 años López Rayón solamente ha presentado 4 iniciativas, de las cuales no le han aprobado ninguna, pertenece a 5 grupos de amistad (en dos es secretaria) en los que no se ha generado ni un solo documento de trabajo y a lo largo de sus contadas intervenciones en comisiones y pleno, no ha mencionado ni una sola vez a Tlalpan.

La situación de la Diputada Federal López Rayón es la misma de muchos diputados que representan distritos de la CDMX y en busca de la reelección prefieren volar bajo, para que no se les reproche que en 3 años no se han acordado de la ciudadanía en sus distritos.

En redes sociales comienzan a llamarlos los ‘diputados durmientes’, pues mientras ellos literal van a San Lázaro para olvidarse por 3 años de quienes votaron por ellos y sus problemáticas, los contribuyentes pagamos para que vayan a soñar en sus curules.